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De crucero con niño

De crucero con niño

Como buenos viajeros aventureros siempre habíamos renegado un poco del modelo “turismodecrucero”. Nos parecía algo un poco de jubileta, a decir verdad y sin ofender. Entonces nos convertimos en padres, y entonces nos llegó una oferta interesante de esas de fuera de temporada y…¿por qué no?

Itinerario: Barcelona-Marsella-Savona-Civittavecchia-Marsella-Barcelona.

Barco: Costa Luminosa de Costa Cruceros.

Desde el momento que reservamos tuvimos claro que iba a ser un viaje de relax, que íbamos a descubrir que es eso de un crucero y que queríamos disfrutarlo con el peque. Con esto teníamos claro que no iba a haber jornadas maratonianas de pateo intensivo ni de listas de museos. Se trataba de disfrutar del viaje, de las ciudades y de las instalaciones del barco, pero sobre todo de Piticli, que tenía un añito casi recién cumplido.

No, las actuaciones no eran así, tranquilos.

Digo esto porque la mayoría de la gente en la parada de Civittavecchia se fue a Roma, pero a nosotros nos parecía una locura para ir con un niño tan pequeño y tan poco tiempo a una ciudad con tanto que ver y que por suerte ya conocíamos. Así que si os veis en  esa situación, una buena opción es ir a Tarquinia y disfrutar de una maravilla reconocida por la Unesco y un ritmo más tranquilo que las adoquinadas calles romanas. El resto de destinos eran más asequibles para ir con carrito y niño y disfrutamos de paseos con un increíble sol de principios de noviembre.

Listo para el simulacro

¿ Por qué si recomiendo crucero para ir con niños?

  • La comodidad de todo hecho: tanto a nivel habitación como comidas. A bordo hay restaurantes, buffet y bares abiertos a todas horas dispuestos a calentarte un biberón o un potito. En el buffet hay fruta, yogures etc que puedes aprovechar para dar a los peques y no andar preocupados de potitos.
  • Varios horarios de cena, el primer turno era el elegido por todas las familias de peques porque era ideal para que luego no se acostaran muy tarde.
  • Servicio guardería: si bien nosotros no nos aprovechamos (era demasiado pequeño) ,los enanos estaban encantados con todas las actividades que les organizaban. Incluso les cerraban la discoteca para echar bailes. También había una sala de juegos a las que si podían acceder los pequeños acompañados, y que en el día de navegación(sin escalas) fue un buen recurso.
  • Accesibilidad: ascensores, rampas… Sólo hay que tener en cuenta si en alguna de las escalas el desembarco es mediante lanchas. En cuyo caso puede complicarse la cosa, no se dio el caso.
  • Habitaciones equipadas: no hay que cargar con cuna, trona, ni otros elementos para el viaje, si acaso una bañerita plegable. Calefacción o aire acondicionado, que evita tener que llevar mucho equipaje lleno de por si acasos.
  • Médico a bordo: obviamente mejor no tener que usarlo, pero hay asistencia disponible.
  • Variedad de posibilidades: es enorme, dispones de cubiertas con todo tipo de tiendas, piscinas, bares, terracitas, biblioteca e incluso capilla. Solo en conocer el barco ya puedes tirarte un par de días. Además hay cenas temáticas también divertidas.
Pasándolo bomba

¿Por qué no lo recomiendo?

  • En caso de que quieras conocer a fondo las ciudades de escala.
  • Si quieres ir a los espectáculos nocturnos o veladas especiales.
  • Si quieres sacarle un rendimiento espectacular al todo incluido (entiéndase chuzarse cual piojo).

Como veréis las razones del no recomiendo se pueden aplicar a crucero y sin él. Vamos, si viajas con niños ya sabes en qué cosas debes reducir el ritmo. En nuestro caso en los viajes las prioridades siempre son los horarios de los peques y trastocar lo menos posible su descanso. Y la verdad es que los cruceros son una buena opción para esto.

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