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Volare oh oh: sobrevive al avión con niños

Volare oh oh: sobrevive al avión con niños

Como ya os contábamos aquí , tras el éxito del primer viaje con Piticli, volvimos a cargar la mochila y decidirnos a viajar. El primer reto era volar en avión, no sabes como va a reaccionar el pequeño. Y más teniendo que ir sujeto encima de uno de nosotros mediante un cinturón especial.

También era un reto para nosotros enfrentarnos a todos los trámites de aeropuerto como padres por primera vez. Así que durante las semanas previas me estuve informando. Os dejo un pequeño resumen ahora que estamos inmersos en plena época de viajes:

  • Preferencia a la hora de pasar el control y el embarque: en cada aeropuerto funciona de una manera. Pero la mayoría tienen colas especiales marcadas de alguna manera para acceder al control con preferencia. En el embarque que yo sepa todas las compañías también ceden preferencia a familias con niños pequeños. Esto es especialmente útil en las lowcost sin numerar, así te evitas la espera en la cola de pie.
  • En el control: tendrás que sacar TODO, y pasar el carrito por rayos X. O sea vete preparado para sacar al peque y plegar carro etc. Hay gente que usa la  mochila aquí, pero como también te lo tienes que quitar  para pasar por el arco, no sé si en ese momento es práctico. Puedes llevar comida para el bebé pero también pueden obligarte a probarla (a nosotros no nos ha pasado nunca). Esto incluye potitos, leche e incluso agua.
  • El tema documentación pues ya sabéis: dni o pasaporte, copia del libro de familia ( no obligatorio pero útil), tarjeta sanitaria etc.
  • El carrito lo puedes llevar hasta la puerta de embarque. Pero al bajar dependiendo de la compañía, aeropuerto de destino etc puede que te esté esperando a la salida. O lo hayan bajado a la bodega con el resto de equipaje y tengáis que ir a recogerlo a la cinta. Tenlo en cuenta para dejarte al menos una mano libre por si tienes que llevar al peque en brazos o de la mano. El equipaje de mano mejor en mochila.
  • Normalmente aunque el niño no pague billete completo tiene derecho a un bulto de mano. Consultadlo en la web de la compañía con la que viajéis.
  • Algunas compañías cuentan con cunas a bordo.
  • Zonas para niños: una vez pasado el control en muchos aeropuertos hay zonas destinadas a entretener a los peques y con cambiador, microondas etc, consúltalo mientras planificas tu viaje, porque un retraso inesperado puede convertirse en un desajuste infernal cuando vas con peques y te quedas “atrapado” durante horas en la sala de espera. Si no hay ninguna, tocará “transformar” la sala de espera en un espacio en el que entretenerse sin molestar mucho. En la foto veis a Piticli con un amiguito de aeropuerto entretenidos en esconderse y ver los despegues en el aeropuerto de Dubrovnik, viaje que os contamos aquí.

A la hora de sacar los billetes, aunque sea más caro, intenta que coincidan un poco con los ritmos del niño. Esto implica no aprovechar la oferta de ese avión que sale a las cuatro de la mañana. Pero puede ahorrarte un comienzo de viaje con niño desvelado y descontrolado.  También se aplica a la hora de llegada a destino. A ser posible evitar llegar a partir de las 9 puede ahorrarte una noche en vela que no es buen presagio para empezar las vacaciones. Lo ideal es que el vuelo coincida con las horas de descanso nocturno o la siesta.

Una vez a bordo procura que el peque esté cómodo. Una buena idea es dejarlos en calcetines y con ropa cómoda (un chandal o similar). Recuerda llevar a mano algo de abrigo por si el aire acondicionado es fuerte. No olvidéis ropa de recambio y pañales si es el caso.

Durante el despegue y el aterrizaje es habitual que se les taponen los oídos y por tanto se quejen. Especialmente si son bebés. Si es posible ofrécele teta o biberón. Al succionar se evita esa molestia, un chupete también sirve.

Una vez ya en pleno vuelo y si no se duerme (eso sería lo ideal, pero ya sabemos…) hay que estar preparados con toda la artillería. Algún muñequito de apego, un ipad con dibus, papel y pinturas… Y por supuesto algo para picotear (fruta, galletas o los socorridos gusanitos). Dependiendo la compañía a veces tienen detalles con los peques y les obsequian con algún detalle que además les sirve de recuerdo de la experiencia.

Y si el niñ@ tiene un arranque de hiperactividad a medio vuelo, ante todo intentad conservar la calma. Ponernos nerviosos solo lo alterará más. Si hay que dar cinco paseos por el pasillo, o le apetece un rato de gateo (sin pasarse), no nos agobiemos. Entre los pasajeros habrá miradas de complicidad o de fastidio, pero lo mejor es ponerse la capa de invisibilidad . Confraternizar con el personal de vuelo y pasar de todo.

¿ Algún consejo más? ¿Cómo os apañáis con el tema aeropuertos?

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